Rutina de Vida Postmodernista

De todo y de nada.

lunes, enero 26, 2009

Un cuchi

Cuando pienso un poco en la situación, me asalta la desesperanza. Veo un futuro negro -en realidad gris obscuro- plagadado de pliegues y rugosidades que vuelven más ardua aún la labor predictiva. Predecir, sí, pero entre lo ya conocido. El marco es el mal, la ausencia de posibilidades, la presencia de un contexto homicida.

Veo un poco más allá y aparece un agujero; una sima sin fondo o acaso la coloración aneja al piso sea lo que vuelve insondable la profundidad del acantilado. ¿Descansarán los restos ya inhumanos sobre tierra firme? ¿continuarán, por el contrario, una caída eterna, sin alto posible ni probable? No puedo menos que con-sentir, imaginarme inmerso en idéntica condena que aquellos despojos conscientes, hundirme sin fin, destinado al total descontrol de mi vida. Experimentar el descenso, perpetuo, y perpetuamente impotente. Desear, esperar la inanición, el fin, la salvación.

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viernes, junio 20, 2008

Sapientia

¿Qué se puede producir que no sea una mentira del intelecto? ¿Qué de novedad tiene el más original de los pensamientos? No es que todo haya sido ya pensado, y estemos pobremente condenados a repetir las mismas ideas que han sido articuladas ya por otros. Tampoco se reduce nuestra capacidad al travestismo del quehacer racional de los antiguos, la presentación de su labor mental con nuevos ropajes, unos más conformes con los tiempos que corren. Nada de esto, mis amigos, constituye el sino del pensador moderno.

La condición del que piensa nunca es crear, tan sólo es encontrar. Y aquél que proclame lo contrario, miente estúpida o desenfadadamente. Quien crea, pesquisa, investiga, determina: lo que ya estaba allí; lo que ha estado siempre. Entonces, por fuerza, no existe producto, como tal. A lo sumo se podrá adjudicar un halo de novedad al camino. En eso, en la vía, el procedimiento, puede hallarse el verdadero aporte del hombre individuo al hombre colectivo. Por eso admiro a los científicos de todo ámbito que dedican su vida al perfeccionamiento de los métodos de investigación. La metodología investigativa es la madre de todas las ciencias. Lamentablemente, como bien notarán ustedes, no existe tampoco una ruta que no estuviera primero allí, esperando ser encontrada. Así, todas las cosas en el Universo ocupan un lugar y sólo un lugar. Allí esperan pacientemente una roca, una fórmula matemática, un corredor de autos, la definición de filosofía. Esperan ser encontradas. Hacen bien, el destino del Ente es ser encontrado. Una, varias veces; por el mismo, por distintos caminos; de la misma, de distintas maneras. No saber,. esperar., encontrar.

Todo lo demás es un producto, una ilusión, una mentira del intelecto.

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jueves, junio 12, 2008

Blandengue

Permito permitirme el permiso de ser permisivo

con toda la estupidez humana, agolpada en el balde de una 4x4 que jamás conoció el campo,
pidiendo, pudriendo el alma del asfalto, del sol, del agua que corre rauda
a las cloacas después de un aguacero
exigiendo de una saeta privilegiada, destinada, romper la monotonía
del posconformismo
aguardando, habituado a la resignación, la gracia de una migaja inescrupulosa que ose posar
su materia en un lugar proscrito.

Y entre cantos y gruñidos se festeja al pope de la mediocridad
y me permito permitirme, una más, tantas más
abrazar el festivo espíritu, unir mi voz a sus voces, entonar los cantos
fundirme en el embuste de la algazara.
¿Por qué reír? Se impone el llanto. ¿Por qué danzar? vivir es luto.
Siga el vodevil, sobran los años,
el momento de la siega llegará
¡qué nos encuentre actuando!

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lunes, marzo 17, 2008

Comentarios comentados

El regreso de Rutina de Vida Postmodernista es resultado de la revisión romántica del blog y los posts que en él daban cuenta de una vida perdida. Esa "saudade" no pudo ser saboreada por entero, pues en la búsqueda de esta memoria de años pasados no pude encontrar nada más que mis propias reflexiones. Buscábalas a ellas, mis reflexiones, pero esperaba poder chequear también los comentarios que me habían ido dejando a lo largo de estos 4 años.

En el momento de creación de este blog no existían en blogger los comentarios propios; se requería de una herramienta externa, que en mi caso, como en el de muchos bloggeros, fue proprocionada por Haloscan. Aun luego, con la aparición de la función de comentarios de blogger, decidí permanecer con Haloscan, habida cuenta de la precariedad del sistema recientemente dispuesto. Este sistema se ha ido depurando, algo, hasta ser hoy en día bastante aceptable. Sigo encontrando Haloscan más fácil de usar (la ventanita se abre sin cambiar la página principal), pero los incovenientes que presenta hoy en día lo vuelven cada vez menos atractivo.


El más importante, volviendo a la idea del primer párrafo, tiene que ver con el archivo de los comentarios. Tal parece que luego de un año - días más días menos- los comentarios desaparecen de la página a menos que se haga una contribución -si no me equivoco, 12 dólar- "voluntaria" a Haloscan. No es que los comentarios se hayan perdido, simplemente desaparecen del blog y se mantienen en el archivo de Haloscan hasta su "redención". Entiendo que por el contrario, en los comentarios de blogger no hay límite de tiempo o número de comentarios en relación a su archivo.

Una segunda desventaja, evidente, es el acceso que se tiene a la comunidad blogspot a través de los comentarios nativos vs. Haloscan que se alimenta de datos suministrados en el momento por el comentarista. No es nada del otro mundo, pero vale tenerlo en cuenta.

Toda esta perorata tiene como objeto la justificación de la inclusión de los comentarios nativos blogger y la futura desaparición de Haloscan de este blog. Al momento cohabitarán ambos sistemas, en cuanto espero prontamente poder pagar para recuperar los comentarios antiguos, y copiarlos al sistema de comentarios de blogger. Hecho esto, no volverán a encontrarse con Haloscan por estos lares.

Paréceme una decisión lógica, la cual entiendo resuelve un problema que tienen otros bloggeros amigos de antaño que han dejado también abandonados sus blogs a su propia suerte...

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lunes, marzo 10, 2008

Paciencia

"When the dogs do find her
Got time, time, to wait for tomorrow
To find it, to find it, to find it"

Gris como el agua sucia de una construcción, arqueada tu superficie, ardiente candente abrasador el secreto, que lascivo esconde, desorientando, el agreste punto de encuentro de mi boca con tu materia.

Entra ya, a tu fiesta. Tú la preparaste. Arreglaste el escenario. Invitaste. El umbral se cruza una vez y se pasa cien más. Entra, entra ya. Te espero en el centro, donde el compás posa su espina. Entra, entra ya.

Te espero.

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jueves, marzo 06, 2008

De Flaminio Rufo u Homero, según vuesas mercedes mejor prefirieren

Un par de días por mi cabeza, rondando ha estado esta idea de revivir mi querido blog. Mucho tiempo ha, lo dejé botado. Entre que veo una cadena gubernamental o Seinfeld -termino decantándome por lo postrer- escribo estas líneas cual renovación, una renovación sincera, que no limpia "de golpe y porrazo" lo anterior, erige más bien con materiales preexistentes, que alguna vez formaran una construcción cuyo sentido habíase perdido.

Como los Inmortales del cuento de Borges, reconstruyo ésta, mi ciudad, con los detritos de una vida antigua, que fue y no es más, en cuya memoria reposa el archivo de entradas anteriores desde ¿2004? (antes de chequear, creo que ese fue el año de alumbramiento de esta ciberpágina).

Me siento cual personaje bíblico, operando resurrecciones. Resurrectó primeramente mi interés por los blogs, e inmediatamente lo hizo aquel más personal de "bloggear". Cabe esperar, que en honor y ejemplo de este post, y la maldita ciudad de los Inmortales, el blog se encuentre sujeto a la irracionalidad esquizofrénica de mi introspección, o peor aún, a las artificiales escapadas al mundo de lo real y banal que me han acompañado como excusa de intemperancia en mis argentos años.

Dígase y hágase, y como dicen los mandamases, ejecútese. Tiempo habrá para más florido castellano y alarde de coherencia argumentativa.

Que placer.

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miércoles, enero 24, 2007

Regreso luego de las fiestas

Incentivado por el regreso del Ranto al mundo bloggero, y ante la pléyade acontecimientos de mi vida cotidiana(a quién quiero engañar, no he hecho nada en más de un mes) reabro, por enésima vez, la temporada de Rutina de Vida Postmodernista. Como es costumbre, el blog quedó botado promediando el final/comienzo de año, solo que esta vez el año terminó prontamente con Freddie Mercury y está comenzando bastante antes que lo usual.

Como algunos sabrán, este año no volví a mis Pacíficos pagos, y más bien me quedé por acá en Baires, tratando de embolsillarme el dinero del pasaje y aprovechar el mes de diciembre al máximo para dar finales. En efecto, ya solo me resta uno, y el de inglés para terminar todo, amén de la infaltable tesis que me está provocando más de un dolor de cabeza.

Lo tuve por acá a Loco Pedro, con quien departimos junto a compañías femeninas el día de mi cumpleaños. El sujeto en cuestión retornó la madrugada del 24, con lo cual quedé completamente solo en este grandísimo apartamento. No resulta novedad para mí la soledad, de hecho es probablemente una de mis más queridas amigas y consejeras. Lo novedoso de esta situación es que en este nuevo sitio donde moro la soledad quintuplica sus efectos, tanto los agradables como los displacenteros. Realmente se la puede sentir al caminar por un pasillo y pasar a una sala a obscuras y percibir el silencio y la clara evidencia de ausencia de contacto humano con las estructuras de la vivienda. Es que en realidad durante enero no recibí visitas más que una vez.

Navidad la pasé con mi querido amigo Leo, en casa de su hermana. Muy buena la comida, la compañía y el ambiente. Lamenté no poder comer más, pero a la hora en que se sirvió la cena todavía sentía en mi estómago los efectos de los festejos de la noche anterior. ¡Cómo extrañé a mi amada Alka-Seltzer! Luego de la cena familiar volvimos para Castelar, un muy coqueto suburbio de la Capital Federal donde Leonardo tiene establecida su residencia. En un bar nos juntamos con amigos de la zona a los cuales no veía desde 2005. Fue una noche bastante mesurada de mi parte, pero la mar de amena. El tren me dejó de regreso en la ciudad cercanas las diez de la mañana.

La semana transcurrió sin mayores novedades, hasta que arribó el 31. Preparé una suculenta cena. Cerdo a la parrilla(bife costilla) a las finas hierbas(tomillo, romero y basílico) junto con un risotto cuatro quesos de caja que me dejaron regalado(y el infaltable baguette). Lo acompañé de un El Portillo Malbec 2005. El vino no lo sentí correcto junto con el cerdo pero se fusionaba muy bien con el sabro y la textura del risotto. Maridaje a un lado, el vino fue una grata sorpresa.

A las 12 y dos de la mañana hablé con mis padres e inmediatamente partí para casa de Darío donde me esperaban más vino y el postre. La noche concluyó como debe concluir todo fin de año, en un antrillo, con excesos y una pelea. Mis lentes fueron los damnificados de las festividades. Por suerte tenía un par de sobra que me obsequiaron recientemente y el problema fue resuelto en esa misma semana.

Es todo lo que puedo contar de "las fiestas". En otro

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